La última fecha de la Premier League nos dejó una serie de interrogantes y momentos que marcarán la pauta durante la semana. Mientras algunos equipos logran rescatar puntos valiosos en la agonía de los partidos, otros siguen mostrando una fragilidad preocupante que les impide consolidarse en la parte alta de la tabla. A continuación, repasamos lo más destacado de una jornada vibrante en el fútbol inglés.
El inesperado pulso en Stamford Bridge
Lo vivido este fin de semana por Calum McFarlane frente a Pep Guardiola trajo de inmediato a la memoria aquella final de la Copa de la Liga de 2021. En esa ocasión, un joven Ryan Mason intentó, desde el banquillo del Tottenham, superar a uno de los estrategas más laureados de la historia. Para McFarlane, sin embargo, el desafío tenía un peso distinto: debutaba como técnico principal cargando con una racha nefasta del Chelsea ante el Manchester City.
Han pasado ya cuatro años y medio desde que los “Blues” vencieron por última vez a los “Ciudadanos” en aquella final de Champions con Tuchel. El empate del domingo estiró la racha sin victorias a doce encuentros, pero el sabor fue distinto. El gol de Enzo Fernández en los descuentos, sumado a la turbulencia que vivió el club a mitad de semana, transformó la igualdad en un punto de oro, algo que Enzo Maresca no logró concretar durante su paso por la banca.
Dudas en la retaguardia de Anfield
Por otro lado, el Liverpool sigue sin encontrar la fórmula para cerrar los partidos. El empate 2-2 frente al Fulham dejó un sabor amargo, incluso para sus figuras. Florian Wirtz, el flamante refuerzo de 116 millones de libras, fue claro tras anotar su segundo gol en tres partidos: prefiere los tres puntos a las estadísticas personales. “Tenemos que mejorar, es un proceso, pero queremos más”, señaló el alemán, evidenciando la frustración del plantel.
El problema radica en la falta de autoridad para manejar los resultados. El técnico Arne Slot se ve corto de soluciones ante un equipo que pierde el control con facilidad. La molestia del DT fue evidente tras el empate de Harrison Reed; si bien fue un remate improbable del suplente del Fulham, el Liverpool no puede escudarse en la mala suerte. Ya sufrieron para mantener ventajas de 2-0 contra los Wolves y el Tottenham el mes pasado, y la temporada se les hará cuesta arriba si no logran poner el candado cuando están arriba en el marcador.
Respaldo total pese a la sequía
En la vereda del Arsenal, la situación es contrastante. Declan Rice se vistió de héroe con un doblete para comandar la remontada ante el Bournemouth, manteniendo al equipo de Mikel Arteta en la cima. No obstante, la atención recae sobre Viktor Gyökeres, quien ya acumula diez partidos sin anotar en jugadas abiertas. Pese a que su rendimiento general mejoró ante el cuadro de Andoni Iraola, siendo clave en el segundo gol, su cuenta personal sigue estancada en siete tantos tras 23 apariciones.
Rice, sin embargo, salió en defensa del sueco, destacando su sacrificio. “Es difícil para él porque los defensas no le dan ni un centímetro”, comentó el volante. El plantel valora cómo Gyökeres aguanta el balón y presiona, confiando en que los goles ya vendrán. Es esa solidaridad la que mantiene a los “Gunners” peleando arriba.
El cerrojo defensivo y la soledad del punta
Quien no lo pasa bien es Benjamin Sesko en el Manchester United. Ruben Amorim planteó un esquema ultra conservador en Elland Road, alineando a nueve jugadores de corte defensivo. Si bien Matheus Cunha rescató un punto con su gol, el delantero esloveno volvió a quedar en deuda. Con apenas dos goles desde su millonario traspaso y ninguno desde octubre, Sesko se ve desconectado.
Es cierto que el planteamiento de Amorim limitó las opciones de ataque, pero cuando Sesko tuvo la oportunidad de darle la victoria al equipo sobre el final, falló una ocasión inmejorable. Ya entrando en el nuevo año, es legítimo que el técnico exija más jerarquía a un jugador que todavía no logra adaptarse al ritmo de la Premier.
La osadía táctica rinde frutos en Sunderland
Una de las notas altas la dio Régis Le Bris en el Sunderland. El técnico se la jugó al alinear a Granit Xhaka junto a Enzo Le Fée en el mediocampo ante el Tottenham. Le Fée, cumpliendo un rol más retrasado de lo habitual, respondió con creces. Cuando el equipo necesitó ir al frente, Le Bris lo soltó en la segunda mitad y el francés fue un espectáculo, moviéndose entre líneas y generando peligro constante.
Fue vital en el empate, estrellando un cabezazo en el poste y luego habilitando a Brian Brobbey con un pase de primera que dejó sin respuesta a la defensa de los Spurs. Tras un periodo de adaptación, Le Fée se está convirtiendo en una pieza fundamental en la buena campaña del Sunderland.
Una jornada para el olvido
Finalmente, lo del West Ham ante los Wolves fue un papelón de principio a fin. La derrota desnudó todas las falencias del equipo y la falta de confianza de Nuno Espírito Santo en su banca, dejando tres cambios sin hacer. Pese a tener al nuevo fichaje, Pablo Felipe, entre los suplentes, el técnico decidió no hacerlo debutar, argumentando que apenas había llegado el viernes. Una decisión cuestionable considerando que su equipo no registró ni un solo tiro al arco, cerrando un fin de semana negro para los “Hammers”.
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