El Galatasaray oficializó la incorporación de Álvaro Morata para reforzar su delantera de cara a lo que resta de temporada. Tras un retraso provocado por una densa niebla que impidió su vuelo inicial el día sábado, el capitán de la selección española finalmente pisó suelo turco este domingo. A través de un video difundido en las redes sociales del club, se vio al jugador saludando a su nueva hinchada directamente desde el avión. La expectación en la ciudad es total. De hecho, la cadena NTV adelantó que la directiva tiene preparada una ceremonia espectacular para darle la bienvenida oficial al atacante de 32 años.
Cifras del acuerdo y el panorama local
El préstamo del artillero contempla un periodo inicial de medio año, fijando una opción de compra que rondaría los 8 millones de euros, aunque ciertos medios locales especulan que la cifra podría elevarse hasta los 15 millones. Por su parte, el sueldo del exjugador del Real Madrid y Atlético de Madrid no deja a nadie indiferente. Se estima que percibirá unos 900.000 euros, un monto que lo equipara con Víctor Osimhen, la actual máxima figura del plantel. Morata se suma a un elenco que marcha con tranco firme en la liga turca, donde ostentan el liderato absoluto con una cómoda ventaja de 16 puntos sobre su más cercano perseguidor, el Fenerbahçe. Salvo un desastre de proporciones, el español tiene un nuevo título liguero prácticamente asegurado.
Prueba de fuego en la Liga de Campeones
La llegada del goleador coincide con un desafío monumental para el cuadro de Estambul. Este martes, el equipo dirigido por el estratega Okan Buruk recibirá al Liverpool en el partido de ida de los octavos de final de la UEFA Champions League. Los turcos ya saben lo que es complicar a los ingleses, pues los vencieron por la cuenta mínima durante la fase de liga de este mismo certamen. El vigente campeón de Turquía viene de eliminar a la Juventus en una vibrante llave de repechaje y cuenta con un arsenal ofensivo de temer. Nombres como el propio Osimhen, Noah Lang, Leroy Sané y Baris Yilmaz son garantía de peligro al contragolpe. Todo esto respaldado por la tremenda jerarquía de figuras como Ilkay Gündogan, Davinson Sánchez, Lucas Torreira, Mario Lemina y Mauro Icardi.
El irregular momento de los Reds
Por la otra vereda, el panorama del Liverpool genera varias interrogantes. Los pupilos de Arne Slot vienen cediendo terreno en la Premier League y su reciente caída a mitad de semana frente al Wolverhampton demostró que todavía son un equipo vulnerable. Ese duelo dejó en evidencia sus falencias a la hora de defender las transiciones rápidas, justamente el punto más fuerte del esquema del Galatasaray. Pese al golpe anímico, lograron un respiro al vencer a los mismos Wolves el viernes por la FA Cup, instalándose en los cuartos de final de dicho torneo. El plantel inglés llega a Turquía al límite en el aspecto físico y con muy pocas alternativas de recambio, especialmente en la zaga.
La estrategia para silenciar el infierno turco
Dadas las múltiples bajas, se anticipa que Joe Gómez asuma la banda derecha. El mediocampo, por otro lado, podría apostar por un perfil bastante más conservador y de contención con Alexis Mac Allister, Ryan Gravenberch y Dominik Szoboszlai. La idea de Slot parece clara. Buscará aguantar la presión inicial, replegarse un poco para cederle la iniciativa al dueño de casa y aprovechar los espacios que puedan dejar atrás para que Mohamed Salah, Hugo Ekitike y el resto de la delantera hagan daño. Para el Galatasaray, sacar una buena ventaja en la ida es una obligación absoluta, tal como lo hicieron ante la Juventus. El ambiente en su estadio será una verdadera caldera, un factor que deberán exprimir al máximo, tomando en cuenta que la UEFA castigó a su hinchada y no podrán contar con público visitante para la revancha en Anfield. El objetivo del cuadro turco no es menor. Quieren meterse entre los ocho mejores de Europa por primera vez desde el año 2013.
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