13 febrero 2026

Rumbo al 2026: Hegemonía en Asia y la encrucijada de Estados Unidos en la MLS

El camino hacia la próxima cita planetaria ya está pavimentado con intensas disputas en distintos rincones del globo. Mientras en el continente asiático las potencias tradicionales comienzan a sacar ventaja en sus respectivos grupos clasificatorios, en Norteamérica, uno de los anfitriones ajusta sus piezas bajo la atenta mirada de Mauricio Pochettino. El panorama futbolístico actual nos ofrece un contraste fascinante: la calculadora frialdad de las tablas de posiciones en la AFC y la búsqueda apasionada de talento dentro de la Major League Soccer (MLS) para conformar la nómina estadounidense.

El escenario en las Clasificatorias Asiáticas

Al revisar el desarrollo de la competición en la AFC, queda en evidencia que los favoritos no están dispuestos a ceder terreno. En el Grupo A, la lucha es cerrada en la cima, con Irán imponiendo sus términos con 23 unidades y una diferencia de gol envidiable, seguido muy de cerca por Uzbekistán, que le respira en la nuca con 21 puntos. Catar, pese a ser el vigente bicampeón de Asia, ha tenido un desempeño más irregular en esta fase, ubicándose en la cuarta plaza, lo que enciende las alarmas en el emirato.

Por su parte, el Grupo B muestra a una Corea del Sur sólida, liderando con 22 puntos y manteniendo su arco relativamente seguro, mientras que Jordania e Irak pelean palmo a palmo por el segundo boleto, separados por apenas una unidad. Sin embargo, es en el Grupo C donde se observa la mayor disparidad: Japón ha sido una aplanadora absoluta. Con 23 puntos y una diferencia de gol de +27 tras haber anotado 30 veces, los “Samuráis Azules” miran a todos desde arriba, dejando a Australia en un segundo puesto que, aunque cómodo con 19 puntos, está lejos del nivel exhibido por los nipones.

En los demás frentes, la tónica se mantiene con líderes claros. Irak domina el Grupo F con puntaje perfecto tras seis cotejos, una situación similar a la de Australia en el Grupo I, que tampoco ha dejado escapar puntos, acumulando 22 goles a favor y manteniendo su valla invicta. Arabia Saudita, un habitual en estas instancias, enfrenta un escenario complejo en el Grupo C, marchando tercero, lo que obliga al cuadro de Medio Oriente a replantear su estrategia si quiere asegurar su presencia en el Mundial sin pasar zozobras.

La revolución de Pochettino en suelo norteamericano

Mientras las selecciones asiáticas suman puntos, en Estados Unidos el enfoque está puesto en la conformación del plantel. La llegada del estratega argentino Mauricio Pochettino ha sacudido el ambiente, enviando un mensaje claro y directo a los futbolistas que militan en la liga local: no es obligación cruzar el Atlántico para vestir la camiseta nacional. El técnico ha sido enfático al declarar que la MLS posee el valor suficiente para que los jugadores demuestren su capacidad de rendir al más alto nivel internacional.

Esta filosofía cobra vital importancia de cara a los amistosos de marzo frente a Portugal y Bélgica, duelos que se perfilan como el último gran examen antes de definir la lista final para la Copa del Mundo. La presión es máxima y el reloj corre en contra para aquellos que buscan un lugar en la escuadra anfitriona.

Figuras clave en la órbita del anfitrión

Bajo este nuevo paradigma, varios nombres han saltado a la palestra desde la liga estadounidense. En el arco, la disputa es feroz. Matt Freese, guardameta del New York City FC, ha emergido como una revelación tardía pero contundente. A sus 26 años, y tras ganarse la confianza de Pochettino, terminó el 2025 como titular indiscutido, relegando las dudas y perfilándose como el número uno gracias a su campaña que llevó a su club a instancias decisivas en la Conferencia Este.

En la vereda opuesta de la experiencia se encuentra Matt Turner. El arquero, que defendió los tres palos en Qatar 2022, busca reencontrarse con su mejor versión tras un paso irregular por la Premier League inglesa. De vuelta en el New England Revolution, Turner intenta recuperar el protagonismo y demostrar que su capacidad bajo los tres palos sigue intacta, esperando que una buena temporada en la MLS sea suficiente para convencer al cuerpo técnico de que merece una segunda oportunidad mundialista.

La línea defensiva también presenta historias de resiliencia y renovación. Tim Ream, cariñosamente apodado “El Abuelo” por sus compañeros, desafía la lógica biológica. Acercándose a los 39 años, el central del Charlotte FC sigue siendo una pieza vital, aportando una salida limpia y la jerarquía que solo dan los años, demostrando que la edad es solo un número cuando la calidad está presente.

A su lado, Miles Robinson del FC Cincinnati busca su revancha personal tras la amarga lesión que lo marginó del último Mundial. Su capacidad atlética lo mantiene como uno de los defensores más sólidos del medio local. Finalmente, Tristan Blackmon del Vancouver Whitecaps ha protagonizado el ascenso más notable, transformándose de un jugador cumplidor a un referente defensivo, clave en la exitosa campaña de su equipo y ganándose el derecho a soñar con una convocatoria que hace unos años parecía impensada.